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Día De muertos

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Página conmemorativa

A causa de la contingencia sanitaria por coronavirus COVID-19, las actividades del “Día de Muertos” no se realizarán de manera presencial este año, no obstante, el Presidente Municipal de Cozumel, Pedro Joaquín Delbouis, busca fortalecer la cultura, así como las tradiciones, por ello le damos a ustedes una cordial BIENVENIDA a esta página virtual conmemorativa.

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“La muerte es democrática, ya que, a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera”

José Guadalupe Posada

Los mexicanos nos caracterizamos por recordar a nuestros seres queridos, que pasaron por el camino de la vida, donde de una u otra forma dejaron su esencia en nuestras familias, amistades, entre la comunidad y en la historia, por lo que año con año se les recuerda con cariño, ya sea al colocar una ofrenda, un altar o a través de una divertida “calaverita” (texto lírico de corte satírico que se redacta en fechas alusivas al Día de Muertos).

La muerte en el ayer…

La muerte para las culturas mesoamericanas estuvo presente en la vida cotidiana. Para los mexicas el inframundo era denominado ‘Mactlán’, donde los muertos viajaban durante cuatro años para dejar el cuerpo y sus emociones, dicho lugar era gobernado por Mictlantecuhtli.

Se decía que en el proceso se atravesaban nueve niveles en los cuales las almas debían superar, cruzar ríos y otros obstáculos con ayuda de un xoloitzcuintle (un perro que carece de pelaje, el cual, en la actualidad, forma parte del simbolismo mexicano).

Durante la época, se creía que al morir el lugar en el que se descansaba estaba determinado por la forma en que se dejaba de existir, es decir, el sitio al que se aspiraba llegar era a ‘La Casa del Sol’ donde la clase alta, los guerreros, las mujeres y hombres que morían por vía del sacrificio o las féminas que fallecían al dar a luz un nuevo ser, eran quienes entraban a ese mítico e ideal sitio.

Mientras que el ‘Tlalocan’ es el paraíso donde permanecían las personas ahogadas, heridas por un rayo o por alguna enfermedad provocada por el agua, así como para quienes en vida sufrieron mucho.

Por lo tanto, en el ‘Mactlán’ (para los mexicas) o Xibalbá (para los mayas) podía bajar cualquier difunto, pero sólo las personas sin mérito, no volvían a salir de ahí, para convertirse en bestias inmundas o seres que llegaban a desaparecer.

No obstante, con la llegada de los españoles se fusionó lo prehispánico con los símbolos religiosos católicos, para surgir variantes en diversas ceremonias, actividades y costumbres que hoy en día permanecen vigentes, que permiten recordar las raíces culturales, además del legado que dejaron nuestros antepasados.

Cozumel y su tradición… Día de Muertos.

En nuestra región, el Día de Muertos o de Los Fieles Difuntos se mantiene más vivo que nunca, lo cual ha fortalecido la identidad, por ello, en la actualidad Cozumel se ha distinguido por su sol, sus playas y sus TRADICIONES.

"El Tarrayazo"

Se dice que recordar es volver a vivir… En la isla, hace algunos años las niñas y los niños esperaban con ansias estas fechas para disfrutar del “Tarrayazo”, que se decía así, cuando los vecinos regalaban comida a las personas que asistían a los rezos que se efectuaban en los altares familiares, a los cuales los pequeños acudían para disfrutar de los alimentos que obsequiaban. Como lo señaló el Profesor Veudi Vivas Valdez, quien refirió que dicha costumbre se ha perdido.

“Recuerdo que en mi niñez fue costumbre estar pendiente de las casas en las que rezaban, pues sabíamos que al finalizar nos regalaban comida, principalmente relleno negro o tamales al que se les llamaba chachacuah. Si el rezo era por las mañanas repartían pan y una taza de chocolate e igual así era por la tarde, también yuca, camote, naranja dulce (china) dulces de coco, de calabaza, jícama, etc. Era un época de bonanza, al final todos los niños nos juntábamos para ver cómo nos había ido en el tarrayazo”

“Paseo de las Ánimas”

Contaban los abuelos que, durante las noches del 31 de octubre al 2 de noviembre, se debería permanecer dentro de las casas, porque las ánimas salen del cementerio para recorrer las calles del mundo de los vivos.

Por lo anterior, se les decía a los niños que debían permanecer en sus hogares para no encontrarse con la procesión, de lo contario las consecuencias serían fatales.

Contaban los ancestros que al encontrarse de frente con alguna de las almas ésta se acerca para ofrecer su vela que al día siguiente podría convertirse en un hueso, no obstante, el peculiar obsequio debe dejarse en el cementerio, de lo contrario la persona caerá enfermo hasta morir.

“Janal Pixán”

Cabe señalar que se tiene una fuerte influencia de los hermanos vecinos de Yucatán, por lo que las actividades que se efectúan cada año son similares como lo es el Janal Pixán (comida de las ánimas) en el que las comunidades de ambos Estados recuerdan a sus familiares que han muerto. Con rezos, ofrendas, alimento y bebidas colocadas en altares montados especialmente para la ocasión.

Los cozumeleños esperan con ansias los días 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre para disfrutar del tradicional pib o mucbipollo (platillo hecho a base de masa, manteca, achiote, relleno con pollo y puerco, envuelto con hojas de plátano, que originalmente es cocinado bajo tierra; el cual se elabora como una ofrenda para compartir de manera simbólica con las almas de los difuntos.

“Pan de Muerto”

A pesar que el pan de muerto no es propio de la región sino del centro del país, éste ha sido adoptado para figurar en los altares que la comunidad elabora, integrando este elemento a los festejos de los fieles difuntos.

La forma circular del pan representa el ciclo de la vida y de la muerte, la pieza en forma de esfera que lo adorna en la parte superior simboliza el cráneo del difunto y los adornos que tiene en figura de cruz son los huesos y también se considera las lágrimas de las personas que lamentan la partida de sus seres queridos, asimismo la posición en la que se encuentran simbolizan los cuatro puntos cardinales dedicados a los dioses como Quetzalcóatl, Tláloc, Xipe Tútec y Tezcatlipoc.

“Altar de Muertos”

Es de destacar, que la celebración inicia el 31 de octubre, fecha en el que se enfoca para recordar a las niñas y niños que dejaron este plano terrenal, el 1 de noviembre está dedicado para los adultos y el día 2 es para todos los fallecidos en general.

En años anteriores, previo a estos días, las instituciones educativas, empresas, instituciones públicas y privadas, así como familias isleñas se unen para colocar sus altares con diversos diseños, pero apegados a la tradición, la cual señala lo siguiente:

“La Catrina”

Un ícono en la cultura mexicana que destaca por su elegancia en estas fechas es la CATRINA, que fue impulsada por dos grandes artistas como lo fue José Guadalupe Posadas y Diego Rivera, que a través de sus escritos de críticas sociales y obras plásticas permanecen vigentes.

El pionero fue el caricaturista José Guadalupe Posadas (1852-1913), que en diversos medios de la época plasmó criticas sociales enfocadas a las desigualdades económicas e injusticias que observó durante el Porfiriato, que por medio de la “Calavera Garbancera”, como él la denominó, tocó temas con referencia a la política, la revolución, crímenes, pobreza, cuentos, entre otros, con un peculiar sentido del humor.

Mientras que, el artista Diego Rivera (1886-1957) bautizó a la “Calavera Garbancera” como “La Catrina”, con ropa y accesorios que le dieron porte y elegancia en uno de sus murales más famosos.

Hoy en día, durante estas fechas se pueden observar esculturas, dibujos, o decoraciones de esta ‘flaca’ y distinguida mujer, que es personificada por féminas de diferentes edades.

Con los ecos perdidos del dolor humano,
vienen vagos recuerdos de pasadas vidas,
removiendo en nuestras almas, las múltiples heridas,
que guardan insondables, secretos del arcano.

Terminan sí, las fechas de vivir vencidas,
después de haber gozado, lo sacro y lo profano,
haber tenido mucho, de bueno o de tirano
y así aceptar, nuestras culpas extinguidas.

Aquí el pobre y el rico, todos se confunden,
lo bueno y lo malo son de igual talante,
son los deudos, los que más siempre difunden,
que ha sido bueno, aunque sea un solo instante,
o si fue malo, siempre habrá un justificante,
pues aquí, bien o mal, odio o amor…siempre se funden.

Octubre 28 de 2016
Veudi Vivas Valdez

Agradecimientos

  • Cronista Vitalicio de Cozumel, Veudi Vivas Valdez.
  • La Subdirección de Cultura Municipal.
  • Benjamín Carrillo.
  • Mondelin Lawson.